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5 hitos que cambiaron la historia de la cirugía

Escrito por Delfina Distefano | 17/03/21 11:00

Adentrarse en la historia de la cirugía es incursionar en la historia del hombre, la ciencia y la cultura. A tal punto es así, que no faltaban en la antigüedad quienes creían que debido a la perfección y experticia que demandaban estas prácticas, su ejercicio se asemejaba más al arte que a la ciencia. De hecho, cirugía, etimológicamente hablando, significa “trabajo manual”. 

El avance de la medicina en general y de la cirugía en particular está relacionado de manera profunda con la posibilidad de diseccionar y estudiar cadáveres. Esto, que hoy asociamos sin mayor discusión ni prejuicios a la ciencia médica y su estudio, no fue posible hasta que la cosmovisión teocéntrica del mundo y la vida fue desplazada por la ciencia y el antropocentrismo y, el cadáver humano ya desprovisto de alma, fue puesto en el centro de la escena médica.  

El progreso de la ciencia y la medicina permitieron hacia el siglo XIX sentar las bases científicas de la cirugía moderna. ¿Cuáles fueron los hitos principales que permitieron el avance y profesionalización de la cirugía? 

 

1. La aparición de la anatomía patológica
  

La anatomía patológica, rama de la medicina abocada al estudio de las enfermedades con el fin de lograr diagnósticos correctos de biopsias, citologías y autopsias, tiene sus inicios en la filosofía naturalista de Empédocles. Hipócrates, basándose en los desarrollos de Empédocles, fue el primero en relacionar la patología con la alteración de los humores (sangre, linfa, bilis negra y bilis amarilla). Por su lado y en la Edad Media, Galeno, convirtió estas teorías en dogmas.  

Fue recién durante el Renacimiento, con la caída paulatina del teocentrismo y el florecer de la cultura y la ciencia, que aparecieron los primeros anatomistas, destacándose entre sus figuras más importantes Leonardo Da Vinci, arquetipo de la conjunción de ciencia y arte relacionada a los inicios de la cirugía.   

 

2. La anestesia, la batalla contra el dolor
 

Es imposible para nosotros hoy imaginar una cirugía sin anestesia. Sin embargo, el descubrimiento de la anestesia es relativamente nuevo. Su aparición como tal se remonta a mediados del siglo XIX y su descubrimiento modificó las prácticas quirúrgicas no sólo en relación al dolor sino también a la velocidad que definía para entonces a “un buen cirujano”. La anestesia permitió, además, desarrollar técnicas más sofisticadas con resultados óptimos en la materia.  

Aunque algunos nombres preceden la historia de la anestesia, el dentista William Morton decidió probar primero el éter clorhídrico y luego sulfúrico como anestesia. En 1846 Morton probó los efectos de este en su cuerpo y obtuvo 8 minutos de total insensibilidad.  

La primera cirugía fue realizada ese mismo año en el Hospital General de Massachusetts, donde el cirujano John Warren, fundador de la Escuela de Medicina de Harvard, amputó una pierna utilizando éter sulfúrico. Muy poco tiempo después su uso se incorporó a los procedimientos obstétricos y al poco tiempo se extendió a toda Europa.  

 

 

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3. Asepsia y antisepsia, la batalla contra las infecciones
 

Con el desarrollo de la anestesia, el tiempo que duraban las intervenciones aumentaba y esto dio paso a la infección de las heridas. El desarrollo de la de la asepsia y la antisepsia fueron esenciales para el avance de la cirugía.  

La antisepsia tuvo su precedente en las observaciones de Ignaz Semmelweis, un reconocido obstetra húngaro que, en el año 1847,  pidió a médicos y estudiantes que al salir de la sala de disecciones se lavaran las manos con una sustancia clorada obteniendo como resultado la disminución de la fiebre puerperal del 12.34% al 3.04%.  

Los hallazgos de Louis Pasteur sobre los gérmenes patológicos inspiraron al cirujano británico Joseph Lister, precursor en el desarrollo de la antisepsia. Lister fue quien propuso pulverizar el espacio quirúrgico primero con ácido carbólico y luego con ácido fenólico para mantener alejados a los gérmenes. Esta medida revolucionó las salas de operaciones. 

Por su parte, Robert Koch al descubrir el efecto destructor de los chorros de vapor sobre bacterias y esporas, impulsó la esterilización con chorros de vapor, tanto del instrumental como de las suturas y los materiales de vendaje.  

Otro avance trascendental en la lucha contra las infecciones fue el descubrimiento de la penicilina en 1928 por el microbiólogo escocés Alexander Fleming. 

 

4. Del anfiteatro de operaciones al quirófano moderno

De la mano de los nuevos conocimientos y de las nuevas tecnologías de cada época, los quirófanos fueron y son, sin lugar a dudas, el espacio hospitalario que más ha evolucionado a través del tiempo.  

En el siglo XVIII, el espacio para la realización de las prácticas quirúrgicas adquiere nombre propio: Operation Theaters. En estas unidades especializadas, los cirujanos ofrecían a audiencias multitudinarias sus conocimientos y habilidades. A mediados del siglo XIX, con los avances en materia de anestesia, asepsia y antisepsia, la cirugía adquiere estatus científico y comienza el diseño de los quirófanos que conocemos hoy.  

En el siglo XX, Paul Nelson propone la separación de flujos limpio-sucio y desde entonces el concepto de quirófano “a prueba de gérmenes” adquiere un carácter decididamente técnico. Se piensa y diseña todo el espacio quirúrgico, prestando atención a todos los detalles. Iluminación, sistemas de aire acondicionado, flujo de renovación constante de aire, controladores de presión, esterilizadores de ambiente y de instrumental quirúrgico y utilización de materiales desechables, conforman la atmósfera de este universo técnico-tecnológico que es el quirófano moderno y que se especifica, renueva y diversifica a las luz de los nuevos avances e innovaciones.  

 

 

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5. Cirugía asistida por imagen
  

Los avances tecnológicos de las últimas décadas, entre ellos el desarrollo de la robótica, la realidad aumentada y el internet de las cosas, permiten ajustar el nivel de precisión de las cirugías multiplicando sus posibilidades y proponiendo procedimientos más seguros, menos intrusivos y con menores tiempos de recuperación.

Estos desarrollos permiten no solo obtener valiosa información preoperatoria e intraoperatoria, sino que son la base de la cirugía asistida que, entre otras cosas, permite a los profesionales determinar complejas maniobras y procedimientos a distancia. 

En relación a los constantes avances tecnológicos y la adaptación de los espacios quirúrgicos, el desarrollo de quirófanos modulares permite la reconfiguración de las unidades quirúrgicas. Esto, a su vez, permite modelos de segregación de circuitos más flexibles y específicos, que admite incorporar o sustituir tecnología y equipamiento (paneles, monitores, pantallas, etc.) con mayor facilidad que los quirófanos tradicionales.   

Desde el desarrollo de la anestesia pasando por el combate a las infecciones, la historia de la cirugía es más que apasionante. Cada época enfrenta a esta disciplina llena de adrenalina al desafío de pensar, muchas veces contra los prejuicios de época, la mejor cooperación entre humano, saberes y tecnologías.

Conocer las últimas novedades y desarrollos tecnológicos que puedan servir para perfeccionar los procedimientos quirúrgicos y aportar soluciones innovadoras, siempre será la base para pensar el presente y el futuro de la cirugía.  

Con el paso del tiempo, no sólo se incorporan nuevos productos médico-quirúrgicos, técnicas y materiales. Además, se multiplican los equipos de profesionales de vanguardia.

 

 

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